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Reutilización de aguas grises con Actigris: eficiencia hídrica para viviendas y edificios

¿Tiene sentido utilizar agua potable para llenar la cisterna de un inodoro, limpiar una zona exterior o atender determinadas necesidades de riego? En muchos edificios, una parte importante del agua consumida podría aprovecharse una segunda vez antes de ser conducida al alcantarillado.

La reutilización de aguas grises consiste en recoger y tratar el agua procedente de duchas, bañeras, lavabos y lavadoras para destinarla posteriormente a aplicaciones que no requieren agua potable. Esta gestión permite aprovechar mejor cada litro disponible, reducir el consumo procedente de la red y avanzar hacia edificios más eficientes en el uso de los recursos.

Actigris es el sistema de tratamiento de aguas grises de RIKUTEC Iberia. La solución incorpora ultrafiltración mediante membranas sumergidas en el reactor, decantación y desinfección con cloro. También cuenta con un sistema de autolimpieza y funcionamiento automático, facilitando la integración del tratamiento y la reutilización dentro de un mismo proyecto.

¿Qué son las aguas grises y de dónde proceden?

Las aguas grises son aguas residuales domésticas que no han entrado en contacto con las aguas procedentes de los inodoros. Su origen habitual se encuentra en:

  • Duchas y bañeras.
  • Lavabos.
  • Lavadoras.

Estas aguas no son potables y no deben reutilizarse directamente. Aunque presentan una carga contaminante inferior a la de las aguas negras, pueden contener sólidos en suspensión, restos de jabón y detergentes, materia orgánica y microorganismos. Por tanto, necesitan un tratamiento adecuado antes de destinarse a un segundo uso.

La diferencia entre aguas grises y aguas negras resulta esencial. Las aguas negras proceden de los inodoros y presentan contaminación fecal, mientras que las aguas grises tienen un origen diferente y una menor carga contaminante. Esta característica permite tratarlas mediante sistemas específicamente diseñados para su reutilización en aplicaciones no potables.

Tampoco deben confundirse las aguas grises con el agua de lluvia. La primera ya ha sido utilizada dentro del edificio, mientras que la segunda se recoge de superficies como cubiertas o tejados. RIKUTEC Iberia dispone de una gama específica de soluciones para el almacenamiento y aprovechamiento de agua, pero cada recurso requiere una captación, un tratamiento y un diseño de instalación adecuados a su procedencia.

¿Por qué es importante reutilizar las aguas grises?

El agua potable es un recurso de alta calidad que requiere procesos de captación, tratamiento y distribución. Reservarla para los usos que realmente necesitan esa calidad es una decisión coherente desde el punto de vista técnico, ambiental y económico.

Según la Estadística sobre el Suministro y Saneamiento del Agua del INE, el consumo medio de agua de los hogares españoles fue de 128 litros por habitante y día en 2024. El mismo informe sitúa el coste unitario del agua en 2,02 euros por metro cúbico, un 5,2 % más que en 2022.

La reutilización permite intervenir sobre una parte de ese consumo sin limitar las necesidades del edificio. En lugar de verter inmediatamente el agua utilizada en duchas o lavabos, un sistema de aguas grises la recoge, la trata, la almacena y la introduce en una red independiente destinada exclusivamente a usos no potables.

Este planteamiento aporta tres beneficios principales:

  • Reduce la demanda de agua potable.
  • Disminuye el volumen de agua residual conducido al saneamiento.
  • Introduce criterios de circularidad en la gestión del agua dentro del propio edificio.

La gestión circular del agua no consiste únicamente en consumir menos. También implica asignar a cada uso una calidad de agua adecuada. El agua destinada a beber, cocinar o la higiene personal requiere calidad potable. La descarga de inodoros, determinadas tareas de limpieza o ciertos usos de riego pueden atenderse con agua tratada no potable, siempre que la instalación haya sido correctamente proyectada.

¿Cómo funciona el sistema de reutilización de aguas grises Actigris?

Actigris recoge las aguas grises generadas en el edificio y las somete a diferentes procesos de tratamiento antes de su almacenamiento y distribución.

El sistema incorpora:

  • Decantación.
  • Ultrafiltración mediante membranas sumergidas en el reactor.
  • Desinfección con cloro.
  • Sistema de autolimpieza.
  • Funcionamiento automático.

La decantación contribuye a separar parte de los sólidos presentes en el agua. La ultrafiltración mediante membranas permite realizar una separación física de partículas y otros elementos contenidos en el agua gris. La desinfección completa el tratamiento para obtener agua adecuada para los usos no potables previstos.

El tratamiento no convierte el agua gris en agua potable. El resultado es agua tratada destinada exclusivamente a aplicaciones que no requieren calidad de consumo humano.

¿Qué elementos forman una instalación de aguas grises?

Una instalación completa comienza antes de que el agua llegue al equipo. El edificio debe disponer de una red separada para recoger las aguas grises y de otra red independiente para distribuir el agua tratada.

El esquema general incluye:

  1. Duchas, bañeras, lavabos y lavadoras como puntos de generación.
  2. Tuberías específicas para la recogida de aguas grises.
  3. Depósito de filtración y tratamiento.
  4. Depósito de acumulación.
  5. Armario con cuadro de control.
  6. Red de distribución del agua tratada.
  7. Puntos de consumo de agua no potable.
  8. Señalización que identifique claramente el agua no potable.

La separación de redes es un aspecto esencial. El agua tratada no debe confundirse ni entrar en contacto con la red de abastecimiento de agua potable. La identificación de tuberías, depósitos y puntos de servicio facilita un uso seguro y un mantenimiento adecuado.

¿Para qué puede utilizarse el agua gris tratada?

Una vez tratada, el agua puede destinarse a aplicaciones que no necesitan calidad potable. Los usos indicados para Actigris son la descarga de inodoros, la limpieza y el riego.

Descarga de inodoros

Las cisternas necesitan un suministro regular de agua, pero su funcionamiento no requiere agua potable. La reutilización de aguas grises permite sustituir parte del agua de red utilizada para este fin.

En edificios con una generación y una demanda relativamente constantes, como viviendas colectivas, alojamientos o determinados equipamientos, puede existir una correspondencia favorable entre el agua procedente de duchas y lavabos y las necesidades de los inodoros.

Limpieza

El agua tratada puede emplearse en tareas de limpieza compatibles con el uso de agua no potable. La instalación debe mantener siempre una distribución separada, identificada y adaptada al uso previsto.

Riego

Actigris también contempla el riego como posible destino del agua tratada. La adecuación de este uso debe analizarse en función de las características concretas del proyecto, la vegetación, los productos utilizados previamente en duchas o lavadoras y los requisitos técnicos o administrativos aplicables.

En todos los casos, el uso final debe estar previsto desde el diseño. No basta con instalar un depósito. Es necesario estudiar el equilibrio entre el volumen de agua gris generado, la capacidad de tratamiento, el almacenamiento disponible y la demanda de agua no potable.

¿Qué ahorro puede conseguirse con Actigris?

Según la información técnica facilitada por RIKUTEC Iberia, Actigris puede generar un ahorro de hasta un 40 % en el consumo de agua potable.

El porcentaje real dependerá de las características de cada instalación. Entre los factores que influyen se encuentran:

  • El número de usuarios.
  • El volumen diario de aguas grises generado.
  • Los hábitos de consumo.
  • La demanda de los inodoros.
  • Las necesidades de limpieza o riego.
  • El dimensionamiento del sistema.
  • La regularidad de la ocupación.
  • El mantenimiento de la instalación.

Por este motivo, el dato de hasta un 40 % debe entenderse como el ahorro máximo indicado para el sistema, no como un resultado idéntico y garantizado en todos los edificios.

Un dimensionamiento adecuado permite buscar el equilibrio entre producción y demanda. Un sistema sobredimensionado puede incorporar una capacidad que no llegue a utilizarse, mientras que un equipo insuficiente puede no cubrir las necesidades previstas. El análisis técnico previo es determinante para seleccionar el modelo adecuado.

¿Cuáles son las principales ventajas de Actigris?

Reducción del consumo de agua potable

El principal beneficio es la sustitución de agua potable por agua gris tratada en usos que no requieren calidad de consumo humano. De acuerdo con la ficha del producto, el ahorro puede alcanzar hasta un 40 %.

Reducción del impacto ambiental

Aprovechar el agua una segunda vez reduce la demanda sobre las fuentes de abastecimiento y disminuye el volumen que se conduce directamente a la red de saneamiento. La reutilización se integra así en un modelo de gestión más responsable de los recursos.

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico señala la sustitución de agua procedente de otras fuentes como uno de los objetivos de las políticas de reutilización.

Aunque el régimen aplicable debe evaluarse según el tipo y la escala de la instalación, la dirección general es clara: utilizar agua tratada allí donde pueda sustituir recursos de mayor calidad sin comprometer la seguridad.

Sistema compacto

Actigris reúne el tratamiento y el almacenamiento en dos depósitos. Su configuración compacta facilita la incorporación del sistema en proyectos donde el espacio disponible debe aprovecharse con precisión.

Funcionamiento automático

La automatización reduce la necesidad de intervenir manualmente en el funcionamiento ordinario del equipo. El sistema incorpora también un proceso de autolimpieza.

El funcionamiento automático no elimina la necesidad de mantenimiento. Las membranas, el sistema de desinfección, los depósitos, las conducciones y los elementos de control deben revisarse siguiendo las indicaciones técnicas aplicables.

Bajo consumo energético

Actigris ha sido diseñado para funcionar con un consumo reducido de energía, una consideración relevante cuando se evalúa la eficiencia global de una solución de reutilización de aguas grises.

Adaptación a diferentes edificios

La gama puede integrarse en viviendas, edificios residenciales, comercios y otros proyectos que generen aguas grises y dispongan de demandas compatibles de agua no potable. La viabilidad debe confirmarse mediante el correspondiente estudio técnico.

¿Qué modelos de Actigris están disponibles?

La gama Actigris cuenta con dos configuraciones. Ambas incorporan dos depósitos, uno destinado al tratamiento y otro al almacenamiento del agua tratada.

ModeloCódigoVolumen de tratamientoVolumen de almacenamientoCaudalNúmero de depósitosDimensiones
Actigris 78 750-75013350150750 litros750 litros35 litros/hora20,78 × 1,80 × 1,90 m
Actigris 78 1000-1000133502001.000 litros1.000 litros50 litros/hora20,78 × 1,80 × 2,10 m

El modelo Actigris 78 750-750 dispone de 750 litros para tratamiento y 750 litros para almacenamiento, con un caudal de 35 litros por hora.

El modelo Actigris 78 1000-1000 aumenta ambas capacidades hasta los 1.000 litros y alcanza un caudal de 50 litros por hora.

La selección no debe basarse únicamente en el tamaño del depósito. Para elegir correctamente es necesario calcular cuánta agua gris genera el edificio, cuándo se produce, qué volumen de agua tratada se necesita y cómo varía la ocupación a lo largo del día.

La información comercial y la documentación actualizada pueden consultarse en el área de descargas de RIKUTEC Iberia.

¿Qué relación tiene Actigris con la Norma UNE-EN 16941-2?

La ficha técnica de Actigris indica que el agua tratada cumple los parámetros microbiológicos establecidos en la Norma UNE-EN 16941-2.

La denominación oficial de la UNE-EN 16941-2:2021 es “Sistemas in situ de agua no potable. Parte 2: sistemas para la utilización de aguas grises tratadas”. La norma se encuentra en vigor y está vinculada al diseño y utilización de este tipo de instalaciones.

La referencia a la norma aporta un marco técnico para abordar la reutilización de aguas grises. Sin embargo, una instalación concreta también debe considerar la normativa nacional, autonómica y municipal que corresponda, además de las condiciones del edificio y del uso previsto.

Por tanto, cada proyecto debe ser revisado por profesionales cualificados. La elección del equipo es una parte del sistema, pero la seguridad y el rendimiento también dependen del diseño de las redes, la instalación, la puesta en servicio, la señalización y el mantenimiento.

¿En qué tipo de proyectos puede instalarse Actigris?

Actigris está planteado como una solución versátil para viviendas, edificios, comercios y otros espacios con generación de aguas grises y consumo recurrente de agua no potable.

Entre las aplicaciones que pueden estudiarse se encuentran:

  • Viviendas unifamiliares.
  • Edificios residenciales.
  • Alojamientos.
  • Complejos con vestuarios y duchas.
  • Comercios.
  • Proyectos con zonas exteriores o ajardinadas.
  • Edificios diseñados con criterios de eficiencia hídrica.

La idoneidad no depende únicamente del tipo de inmueble. Un proyecto con muchas duchas y pocos puntos de consumo de agua tratada puede producir más agua gris de la necesaria. Otro edificio puede presentar una demanda superior a la generación disponible. El diseño debe equilibrar ambas variables.

En una obra nueva, la planificación temprana facilita la separación de tuberías y la reserva del espacio necesario. En edificios existentes, es preciso estudiar la posibilidad técnica de crear redes diferenciadas sin afectar a la instalación de agua potable.

¿Qué debe analizarse antes de instalar un sistema de aguas grises?

Generación disponible

Debe estimarse cuánta agua producen las duchas, bañeras, lavabos y lavadoras conectados al sistema. También es importante conocer la distribución horaria de esa generación.

Demanda prevista

El proyecto debe calcular el consumo de las cisternas, la limpieza y el riego que se atenderán con agua tratada. No todos los usos tienen la misma regularidad.

Espacio de instalación

Actigris está formado por dos depósitos y un armario con cuadro de control. El proyecto debe reservar espacio suficiente para el equipo, las conexiones y las operaciones de inspección y mantenimiento.

Redes separadas

La recogida de aguas grises, la distribución de agua tratada y el suministro de agua potable deben mantenerse correctamente diferenciados.

Señalización

Los puntos y conducciones de agua no potable deben estar identificados para evitar usos inadecuados.

Mantenimiento

Todo sistema de tratamiento requiere supervisión. La accesibilidad a los componentes y la planificación del mantenimiento deben contemplarse desde la fase de diseño.

Requisitos normativos

La regulación puede variar según la ubicación, el tipo de edificio y el uso final. Es necesario comprobar los requisitos locales, autonómicos y nacionales aplicables antes de ejecutar la instalación.

El equipo técnico-comercial de RIKUTEC Iberia puede estudiar las características del proyecto y orientar sobre la solución adecuada. Para ello, puede utilizarse la página de contacto de RIKUTEC Iberia.

Reutilizar el agua es avanzar hacia una gestión más eficiente

La eficiencia hídrica comienza al reconocer que no todos los usos necesitan agua de la misma calidad. Cuando el agua de una ducha o un lavabo se vierte directamente, se pierde una oportunidad de aprovechamiento. Cuando se recoge, se trata y se emplea de nuevo de manera controlada, el edificio reduce su dependencia del agua potable.

Actigris traslada este principio a una solución técnica compacta y automatizada. Sus procesos de decantación, ultrafiltración mediante membranas sumergidas y desinfección permiten tratar aguas grises para su posterior utilización en inodoros, limpieza y riego.

La reutilización debe apoyarse siempre en un diseño riguroso, una instalación correctamente separada y un mantenimiento adecuado. Solo así el ahorro de agua se convierte en una mejora real y duradera.

Esta propuesta se integra en el compromiso de RIKUTEC con el uso eficiente de los recursos y la sostenibilidad. Porque gestionar mejor el agua no consiste en renunciar a ella, sino en evitar utilizar una sola vez un recurso que todavía puede cumplir una segunda función.

👉 Resumen

  • Las aguas grises proceden principalmente de duchas, bañeras, lavabos y lavadoras.
  • Las aguas grises no incluyen las aguas de los inodoros y tienen una menor carga contaminante que las aguas negras.
  • Actigris recoge, trata y almacena las aguas grises para destinarlas a usos no potables.
  • El sistema incorpora decantación, ultrafiltración con membranas sumergidas y desinfección con cloro.
  • El agua tratada puede utilizarse en inodoros, limpieza y riego.
  • Según la ficha técnica, Actigris permite ahorrar hasta un 40 % de agua potable.
  • La gama dispone de modelos con 750 y 1.000 litros de capacidad de tratamiento y almacenamiento.
  • El agua tratada cumple los parámetros microbiológicos indicados en la UNE-EN 16941-2.
  • La instalación necesita redes separadas, señalización, mantenimiento y un dimensionamiento técnico adecuado.
  • Actigris puede estudiarse para viviendas, edificios, comercios y otros proyectos comprometidos con la eficiencia hídrica.

Preguntas frecuentes sobre Actigris y la reutilización de aguas grises

¿Qué diferencia existe entre las aguas grises y las aguas negras?

Las aguas grises proceden de duchas, bañeras, lavabos y lavadoras. Aunque contienen jabón, detergentes, materia orgánica y posibles microorganismos, no han entrado en contacto con las aguas de los inodoros. Las aguas negras, en cambio, presentan contaminación fecal y una carga contaminante superior. Esta diferencia permite que las aguas grises puedan tratarse mediante sistemas específicos para utilizarlas de nuevo en aplicaciones no potables.

¿El agua tratada por Actigris se puede beber?

No. Actigris produce agua tratada para usos no potables, no agua destinada al consumo humano. Puede utilizarse en aplicaciones como la descarga de inodoros, determinadas tareas de limpieza o el riego previsto en el proyecto. La instalación debe contar con tuberías independientes y una señalización clara para evitar cualquier confusión con la red de agua potable.

¿Cuánta agua potable puede ahorrar Actigris?

La ficha técnica de Actigris establece un ahorro de hasta un 40 % en el consumo de agua potable. El resultado concreto depende del número de usuarios, los hábitos de consumo, el agua gris generada y la demanda de inodoros, limpieza o riego. También influyen el dimensionamiento, la regularidad de la ocupación y el mantenimiento. Por tanto, el ahorro debe calcularse individualmente para cada proyecto.

¿Qué tratamiento aplica Actigris a las aguas grises?

Actigris incorpora decantación, ultrafiltración mediante membranas sumergidas en el reactor y desinfección con cloro. El sistema incluye además funciones de autolimpieza y funcionamiento automático. Estos procesos permiten tratar el agua procedente de duchas, bañeras, lavabos y lavadoras antes de almacenarla y distribuirla mediante una red independiente para usos que no requieren agua potable.

¿Se puede instalar Actigris en cualquier edificio?

Actigris es adaptable a viviendas, edificios, comercios y otros proyectos, pero su viabilidad debe comprobarse técnicamente. Es necesario analizar la cantidad de aguas grises generada, la demanda de agua tratada, el espacio disponible, la posibilidad de separar las redes y los requisitos normativos aplicables. En edificios existentes, la adaptación de las conducciones puede ser más compleja que en una obra nueva.

¿Qué mantenimiento necesita un sistema de aguas grises?

Aunque Actigris funciona automáticamente e incorpora autolimpieza, la instalación necesita mantenimiento periódico. Deben revisarse los depósitos, las membranas, el sistema de desinfección, el cuadro de control, las conducciones y los elementos de señalización. La frecuencia y las operaciones concretas deben ajustarse a la documentación técnica del equipo y a las condiciones de uso de cada proyecto. Un mantenimiento adecuado protege la calidad del agua tratada y el funcionamiento del sistema.

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